Feijóo amenaza a Sánchez a cinco días de la cita en el Senado: “Si miente irá al Juzgado, y si no también”.
El líder del Partido Popular da por sentado que el presidente del Gobierno ha delinquido para calentar la comparecencia en la Cámara Alta.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en una reunión de los miembros del PPE en Bruselas.
A las puertas de una semana clave para una legislatura que en estos momentos se tambalea, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha elevado el tono del debate político al amenazar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para calentar su comparecencia en el Senado el próximo 30 de octubre, en el marco de la comisión de investigación del caso Koldo.
“Si miente irá al Juzgado, y si dice la verdad también”.
Así de contundente se ha pronunciado el líder del principal grupo de la oposición, en un acto en Zaragoza ante los suyos, dando por sentado que el jefe del Ejecutivo ha formado parte de la presunta trama corrupta por la que están imputados el ex ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana José Luis Ábalos y el ex secretario de Organización del PSOE Santos Cerdán.
En el Partido Popular llevan semanas preparando a conciencia la comparecencia de Pedro Sánchez en la comisión de investigación del Senado en el marco del caso Koldo.
Una cita marcada en rojo en todos los calendarios de Génova 13, sabedores que se encuentran ante una oportunidad única para mermar la imagen del presidente del Gobierno.
Una ocasión para reorientar el debate público y que pivote sobre la imagen de un Partido Socialista asfixiado por una corrupción que quieren creer endémica.
De ahí que este mismo sábado, aprovechando un acto en Zaragoza, el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, sentara las bases de la narrativa conservadora de cara a un acontecimiento crucial para instalar su estrategia de cara al abanico de posibilidades que se abre en el escenario político español.
“Si miente irá al Juzgado, y si dice la verdad también”.
Con tal contundencia se ha exhibido el líder del principal partido de la oposición, jaleado por los suyos tras deslizar una máxima que transgrede la delgada línea del principio de presunción de inocencia.
Con su sentencia, el jefe de los conservadores da a entender que el presidente del Gobierno no sólo era conocedor de la trama corrupta que tiene a dos de sus manos derechas sentadas en el banquillo, sino que además sugiere que ha delinquido.
“No va a huir eternamente”, continuaba Feijóo con su amenaza.
A ojos del presidente del Partido Popular, Sánchez tiene ante sí “tres opciones”: “Que escoja bien: decir la verdad, mentir o no responder.
Que lo haga correctamente porque antes o después tendrá que irse”.
Feijóo asegura que el ordenamiento jurídico español obliga a “pagar” por los actos cometidos.
Por ello, insiste en que “hay que confesar lo que se ha hecho” y, en ese momento, “tendrá que irse”.
Tranquilidad en el PSOE.
A pesar de las fanfarrias que suenan en la derecha, desde Ferraz optan por rebajar el suflé aunque ello no quiere decir que exista un estado de intranquilidad permanente.
Más bien todo lo contrario. Voces como el portavoz socialista del en la comisión sugieren que el secretario general no sólo no se guardará nada bajo la manga, sino que “desmontará” todos los “bulos” que airea el Partido Popular.
“Responderá todo lo que sepa”, avisaba el senador del PSOE Alfonso Gil, que al mismo tiempo advertía de que se afronta la cita con la conciencia tranquila por no haber incurrido en ningún procedimiento que “vulnerara la ilegalidad”.
De hecho, va más allá en su reflexión y apuesta a que será el Partido Popular el que se vea arrinconado y obligado a pedir disculpas “tanto el PSOE como al Gobierno” por la colección de “calumnias y bulos” que han vertido durante todo este tiempo.
En este sentido, asumen que la comparecencia nace de un intento “desesperado” de Alberto Núñez Feijóo por capitalizar el ruido mediático para frenar la sangría de votos que se escapan hacia el caladero de Vox.
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