El apoyo a Mazón estalla en la cara de Feijóo un año después: aplausos y abrazos convertidos en silencio.
El líder del Partido Popular ató su destino al president de la Generalitat con su “orgulloso” respaldo.

Alberto Núñez Feijóo y Carloz Mazón derrochan complicidad hace un mes.
Desde que la tragedia sacudió a la Comunitat Valenciana en aquel fatídico 29 de octubre de 2024, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ligó su destino a la continuidad de un Carlos Mazón que ya daba visos de tambalearse entre sus propias contradicciones.
La inseguridad del barón no provocó la bajada del pulgar en Génova, sino todo lo contrario.
Desde la dirección nacional sólo llegaban buenas palabras y declaraciones bañadas en “orgullo” por el “buen trabajo” que estaba haciendo el jefe del Consell con la reconstrucción.
“Cuentas con el respaldo del partido”, llegó a verbalizar el presidente de los conservadores.
No son pocas las intervenciones públicas en las que regó a Mazón con buenas palabras que, un año después, con el PP valenciano convertido en polvorín y la muerte política de su dirigente amenazando con intoxicar a Génova, se han vuelto en su contra.
El miércoles fue el detonante de todo, sumado a las nuevas averiguaciones sobre el paradero de un Carlos Mazón arrinconado entre sus mil y una contradicciones.
La cúpula del Partido Popular fue testigo ocular y auditivo de todas las críticas que los familiares de las víctimas de la DANA profirieron contra el presidente de la Generalitat, contrastando con el cobijo que Génova le concedió desde que se pusiera en cuestión su gestión de la catástrofe.
Previamente, el jefe del principal partido de la oposición esquivaba ya preguntas sobre la última – o penúltima, según se mire – versión del barón valenciano sobre su paradero en la tarde del 29 de octubre.
Aquello provocó un cambio de tono en Feijóo, que ya admitía la carta de que su líder autonómico “tendrá que dar todas las explicaciones”.
Postura que contrasta con un apoyo que se ha extendido durante todo un año y que airea el nerviosismo en la sala de máquinas por perder el control de la narrativa.
Llegan las facturas.
La hemeroteca, sin embargo, no perdona. Feijóo fue uno de los primeros en acudir a Valencia tras la tragedia.
En esa visita, apenas dos días después de la riada, aseguró ante los medios que había estado “en contacto en tiempo real” con Mazón desde la noche del 28 de octubre.
Poco después, el PP tuvo que rectificar: la primera conversación entre ambos se produjo en la tarde-noche del día 29.
Los registros telefónicos publicados por Mazón confirman que la llamada no se produjo hasta las 21:27 horas, cuando el caos y el número de víctimas ya eran incontrolables.
A pesar de esas contradicciones, Feijóo mantuvo su respaldo al líder valenciano durante meses.
El 5 de diciembre de 2024, apenas un mes después de la catástrofe, envió a su portavoz parlamentario, Miguel Tellado, a Valencia para escenificar la unidad del partido en una junta directiva regional.
Tellado proclamó entonces: “Cuentas con el respaldo del Grupo Parlamentario Popular y del Partido Popular de España para todo lo que sea necesario”.
La puesta en escena buscaba reforzar la figura de Mazón frente a las críticas por su gestión y por las mentiras acumuladas sobre su paradero.
“Orgullosos de que des la cara”.
Un mes más tarde, el 5 de enero, Feijóo regresó a las zonas afectadas por la DANA.
La comparecencia, celebrada por plasma y sin posibilidad de preguntas, fue un nuevo ejercicio de blindaje político hacia Mazón.
“Prefiero a políticos que se responsabilizan de su gestión a aquellos que hacen de la resistencia su modo de vida.
Querido Carlos, estamos orgullosos de que sigas trabajando y dando la cara”, afirmó.
Unas palabras que, vistas hoy, suenan huecas ante la evidencia de los engaños y el malestar de las familias de las víctimas.
En junio, durante un encuentro con militantes en Alicante, Feijóo insistió en su respaldo.
En vísperas del congreso nacional del PP, y pese a las tensiones con Vox por los presupuestos autonómicos, volvió a alabar al presidente valenciano: “Habéis hecho un buen trabajo”.
Aquel presupuesto – aprobado con el apoyo de la ultraderecha – incluía recortes en educación, retrocesos en materia de memoria democrática y medidas contrarias al uso del valenciano, sin que el líder del PP emitiera la más mínima crítica.
Ovaciones, abrazos y negación.
El apoyo no se limitó a las palabras. En el congreso nacional del PP celebrado en Madrid a comienzos de julio, Mazón fue ovacionado por militantes y dirigentes como si la tragedia de la DANA ya formara parte del pasado.
En aquel evento, Feijóo y Mazón se fundieron en un abrazo que hoy resulta políticamente incómodo para ambos.
Una escena similar se repitió el 12 de enero durante la firma de la llamada “Declaración de Asturias”, otra cita de exhibición interna del partido en la que las víctimas volvieron a quedar fuera del discurso oficial.
El 12 de septiembre, Tellado volvió a ejercer de escudero de Mazón en el acto de inicio de curso político en Benidorm, donde pidió “trabajar bajo el liderazgo de Carlos Mazón para ser útiles a toda la Comunidad Valenciana”.
La consigna era clara: mantener el cierre de filas.
Incluso el pasado 28 de septiembre, en la cumbre del PP celebrada en Murcia, Mazón volvió a recibir aplausos – esta vez con Feijóo presente – pese a que la Comunidad Valenciana se encontraba bajo aviso rojo por lluvias torrenciales.
Las críticas por no abandonar el acto para regresar a su comunidad fueron inmediatas.
Desde el PP, sin embargo, se justificó la ausencia alegando que el aviso no entraba en vigor hasta la madrugada siguiente.
El resultado de un año de apoyo incondicional es que hoy Feijóo se enfrenta a un dilema político.
Su lealtad a Mazón se ha convertido en un lastre en plena crisis de credibilidad del PP valenciano.
La imagen del líder gallego como gestor prudente y responsable choca frontalmente con su decisión de mantener el respaldo a un presidente autonómico que sigue sin aclarar dónde estaba mientras cientos de valencianos perdían la vida.
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