El equipo médico de San Javier ha estado tratando a Leonor por un accidente grave.
Leonor tuvo que ausentarse de las clases una semana y estuvo en tratamiento con analgésicos.

La formación militar esta siendo una etapa muy dura para Leonor, por suerte para ella está a escasos meses de terminar con ella.
Este es el último curso, con el ejército del aire. Ahora puede decir que ha pasado por todos los ejércitos y le queda concluir este último año para recibir la máxima condecoración de los tres ejércitos y el mayor rango de las Fuerzas Armadas, que hasta ahora solo ostentan dos hombres, Juan Carlos I y Felipe VI, y por primera vez lo obtendrá una mujer.
Lo ha pasado realmente mal todos los años, y siempre ha creído que las cosas no podían ir a peor, pero han ido.
Tal vez el ejército de tierra fue el más sencillo porque estuvo con los alumnos de primero y segundo, que empezaban como ella.
Ahora está con los alumnos de cuarto y quinto curso.

La princesa Leonor en San Javier Casa Real2.
Sus compañeros ya saben pilotar y han empezado las pruebas de vuelo este año.
Ella de momento no surcará los cielos, primero por su fobia a volar, segundo por su seguridad, y tercero porque no sabe.
Empezó el pasado mes de septiembre las clases en el simulador, pero todavía está muy verde.
Está tratando con especialistas su miedo a volar.
En el momento en que esté preparada saldrá a pista, pero lo hará siempre acompañada de su instructora.
Le han puesto una instructora porque creen que no está preparada, no cumple con la forma física que se pide al resto de reclutas.
Leonor no puede más con la formación militar.
En las clases teóricas no hay nada que decir sobre Leonor, es muy disciplinada y estudiosa.
Sabe que es su deber y se implica como la que más. Sin embargo, en las clases prácticas es diferente.
El nivel de exigencia es muy alto para ella. Lo intenta, pero no puede ocultar que no está al nivel ni que tampoco le interesa lo más mínimo para los meses que va a estar en la escuela.
Pone todo de su parte, aunque los superiores creen que podría hacer mucho más.
Por eso intentan exigirle como al resto, además Felipe VI y Letizia pidieron que no se hiciesen diferenciaciones con su hija.
Tanto esfuerzo ha tenido sus consecuencias. Leonor ha acabado exhausta en algunos entrenamientos y ha tenido que acudir a la enfermería y retirarse a las habitaciones.
Pero el otro día fue aún peor, se asustaron. La princesa sufrió una fuerte caída, se hizo sangre con unas pequeñas rascadas y se la llevaron a hacerse unas radiografías para comprobar que no se hubiese roto nada.
La caída fue bastante impactante. Parece que se dio un golpe en las costillas y tuvo que hacer reposo unos días mientras tomaba analgésicos cada ocho horas.

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