Varapalo judicial a Ayuso por no entregar a tiempo información sobre el Zendal a un diputado del PSOE.
El Gobierno regional respondió fuera de los plazos estipulados, lo cual no ha evitado que el TSJM condene a la Administración a pagar las costas del proceso.

Isabel Díaz Ayuso en el Zendal.
Enésimo correctivo judicial para el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. El Tribunal de Justicia de Madrid (TSJM) ha dado la razón al diputado socialista Daniel Rubio al entender que la Comunidad de Madrid vulneró su derecho como parlamentario a participar en la vida política regional.
Según consta en la sentencia, a la que ha tenido acceso ElPlural.com, el Ejecutivo madrileño no respondió en los márgenes legales que establece la normativa vigente a las solicitudes de información y documentación que su señoría reclamó sobre expedientes administrativos del Hospital Isabel Zendal.
Estima la Sala, por tanto, el recurso presentado por Rubio y falla contra la Comunidad de Madrid, con base a lo establecido en el artículo 23.1 de la Constitución Española.
De este modo, el tribunal declara nula la actuación del Gobierno madrileño al no ajustarse a derecho.
Desde la Puerta del Sol, según publica El País, esgrimen que se respondió a la solicitud del diputado del PSOE-M, aunque se hizo tarde. Asimismo, admiten la sentencia y acatan la decisión judicial de asumir las costas del proceso.
Una cuantía que puede ser de 2.000 euros más la cantidad en concepto de IVA que corresponda.
Rubio había solicitado acceder a las fechas y expedientes de las autorizaciones administrativas de apertura y funcionamiento del hospital.
Sin embargo, al contestar fuera del plazo que delimita el artículo 18 del Reglamento de la Asamblea de Madrid, acudió a la justicia por la vía especial de protección de derechos fundamentales.
A pesar de que el Gobierno envió al diputado la información solicitada, lo hizo toda vez que arrancó el proceso judicial.
Por lo tanto, según el tribunal, la respuesta tardía no eludió la vulneración del derecho fundamental de Rubio.
Así, según consta en la sentencia, la Justicia expone que el acceso a la información es una pata fundamental de las facultades inherentes al ejercicio de la función representativa de los diputados, por lo que su negación o retraso injustificado deteriora el contenido esencial del derecho de participación política.
Rubio presentó la denuncia en mayo de 2024, tras no recibir respuesta a varias peticiones dirigidas al Consejo de Gobierno madrileño sobre la documentación que acreditara la autorización administrativa de apertura y funcionamiento del Zendal.
El retraso, que se prolongó durante más de tres meses, le impidió – según relata – ejercer su labor de fiscalización y control sobre posibles irregularidades.
El socialista sostiene, en declaraciones al diario El País, que la negativa del Gobierno regional a entregar estos documentos vulnera el derecho de control parlamentario y puede haber ocultado irregularidades administrativas e incluso posibles ilícitos, de confirmarse la falta de autorizaciones formales.
Así, ni la Comunidad ni el Ayuntamiento de Madrid, al que también solicitó la información, han proporcionado la licencia de funcionamiento ni la certificación final de obra, pese a que el Zendal lleva años en activo.
Un fallo con consecuencias políticas.
El fallo del TSJM, que reconoce la vulneración de los derechos de Rubio, fue anunciado por el propio diputado durante el debate de una Proposición No de Ley del PSOE en la Asamblea, en la que los socialistas reclamaban mecanismos de control y supervisión para evitar el fraccionamiento de contratos públicos.
En su intervención, Rubio acusó al PP de “confundir el dinero público con el fondo de maniobra de sus campañas y de sus amigos”, y advirtió de que “lo que llaman libertad no es más que impunidad para los suyos y abandono de los servicios públicos”.
El fallo judicial refuerza las sospechas del PSOE sobre la opacidad y las irregularidades en torno al hospital Zendal, uno de los símbolos más polémicos de la gestión sanitaria de Ayuso.
News
El caso judicial que involucra al hermano de Pedro Sánchez ha estallado como una auténtica bomba mediática tras la sorprendente omisión de la declaración de un testigo clave por parte de la jueza. Los pasillos de la Audiencia hierven de rumores, mientras voces cercanas al proceso hablan de “una farsa cuidadosamente construida” que podría desmoronarse en cualquier momento. Las dudas sobre la imparcialidad del juicio crecen a medida que emergen detalles inéditos, generando un terremoto político que sacude los cimientos del PSOE y del PP por igual. Lo que parecía un procedimiento más se ha convertido en un episodio digno de thriller judicial, con intereses cruzados, silencios sospechosos y una opinión pública que exige explicaciones urgentes. Nadie, ni siquiera dentro del Gobierno, puede escapar ya de la pregunta que flota en el aire: ¿qué está intentando ocultarse realmente detrás de este silencio judicial?
BOMBA JUICIO HERMANO SÁNCHEZ “JUEZA OMITE DECLARACIÓN TESTIGO CLAVE” DESMONTAN FARSA JUICIO DEL PP. Juicio al hermano de Sánchez y Miguel Ángel Gallardo: ¿Corrupción en Extremadura o caza de brujas política?. La política…
Así se presentó Carlos Mazón en Les Corts, listo para afrontar una prueba política que pocos se atreverían a realizar con tanta serenidad. Dos discursos cronometrados con precisión y la clara orden de “decir la verdad” crearon una atmósfera tensa, donde la presión se palpaba en cada respiro. Los murmullos en los pasillos, las miradas cruzadas y los suspiros contenidos parecían presagiar un debate que traspasaba los límites del protocolo. Con calma y palabras precisas, Mazón ejecutó sus movimientos como un estratega consciente de que una sola palabra equivocada podría cambiar el rumbo de su presidencia. Mientras el reloj avanzaba, el público solo podía preguntarse: ¿qué se iba a revelar?
Así será la comparecencia de Mazón en Les Corts: dos turnos con límite de tiempo y la “obligación de decir la verdad”. El jefe del Consell en funciones declara en la tarde de este martes en la…
La polémica estalló tras las palabras de Alberto Núñez Feijóo dirigidas a la presidenta de Melilla, que muchos calificaron de abiertamente sexistas. El comentario, pronunciado en un contexto político ya de por sí tenso, provocó de inmediato una ola de críticas desde todos los frentes: partidos de la oposición, colectivos feministas y voces públicas que denunciaron el machismo implícito en sus declaraciones. En las redes sociales, la indignación se extendió como un incendio, poniendo en entredicho no solo la ética del líder del PP, sino también una cultura política que parece tolerar este tipo de ataques. Mientras algunos defienden que se trató de un lapsus sin mala intención, otros sostienen que revela un patrón reiterado de menosprecio hacia las mujeres en la vida política española. La presidenta de Melilla, por su parte, ha optado por el silencio, una postura que muchos interpretan como estratégica, pero que no ha logrado enfriar el debate ni aliviar la presión mediática sobre Feijóo. La pregunta que ahora se hacen los medios es si estas palabras tendrán consecuencias reales o si se convertirán en otro escándalo pronto olvidado.
Indignación por el comentario machista de Feijóo al presidente de Melilla: “¿Se puede ser más rancio?”. Las redes estallan tras la intervención del líder de la oposición. El presidente del…
Madrid ya no castiga a los mentirosos, los celebra. Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso, admitió abiertamente haber mentido sobre el novio de la presidenta, y aun así continúa en su cargo con total tranquilidad. El Partido Popular no lo desmintió; al contrario, lo justificó con una frase que se ha convertido en símbolo de una época. Pero lo más inquietante no es la mentira en sí, sino la indiferencia colectiva que la rodea. Los medios, los jueces y una parte de la ciudadanía permanecen en silencio ante una representación en la que la verdad ha perdido todo valor. Madrid se ha convertido en un laboratorio donde la política transforma lo impensable en realidad: convierte la mentira en virtud y la ética en un recuerdo difuso.
El poder miente, la sociedad aplaude: el caso Miguel Ángel Rodríguez y la normalización del engaño . Miguel Ángel Rodríguez y el triunfo de la mentira: cuando el poder miente y la sociedad aplaude….
La tormenta política que rodea a Carlos Mazón acaba de alcanzar un nuevo nivel tras las palabras demoledoras de El Gran Wyoming, quien, con una sinceridad brutal, sentenció: “Me da igual que Mazón dimita.” Lo dijo sin filtros, sin miedo y con una lucidez que pocos se atreven a mostrar en un país acostumbrado a aplaudir la corrupción con traje y sonrisa. La dimisión del presidente valenciano, lejos de cerrar el escándalo, lo ha multiplicado, destapando un sistema donde el poder se recicla pero la vergüenza desaparece. En el centro de todo, el caso Ventorro sigue latiendo como una herida abierta, entre documentos filtrados, acusaciones cruzadas y un silencio que pesa más que cualquier culpa. Nadie esperaba que una simple frase televisiva desencadenara un terremoto moral en toda España, pero lo que Wyoming ha dicho ha encendido una chispa que ya nadie puede apagar.
Wyoming y la corrupción moral: cuando da igual quién dimita. En la España de 2025, la política parece haberse convertido en un escenario donde el gesto de dimitir ya no significa nada y…
Antonio Maestre ha vuelto a encender el debate político con una frase que resonó en todos los platós y que aludía al estado de salud de Isabel Díaz Ayuso. Sus palabras, lanzadas con ironía y filo, desataron una tormenta en las redes sociales y una fuerte oleada de reacciones dentro del PP de Madrid. Mientras algunos lo acusan de oportunista, muchos otros aplauden lo que consideran “una verdad incómoda” que pocos se atreven a decir. Lo cierto es que su declaración ha tocado una fibra muy sensible en un momento en que el sistema sanitario público madrileño está bajo seria sospecha.
Antonio Maestre, categórico con la indisposición de Ayuso: “Qué lujo de Sanidad Pública tienen algunas”. El periodista critica la atención inmediata por una gastroenteritis mientras miles de madrileños sufren largas esperas en la sanidad pública. …
End of content
No more pages to load