La pena a la que se enfrenta Sánchez si miente en la comisión del Senado.
El Código Penal establece una «pena de prisión de seis meses a un año o multa de 12 a 24 meses» en caso de que un compareciente no diga la verdad en una comisión parlamentaria de investigación.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acudirá el próximo 30 de octubre a la comisión de investigación del Senado para dar explicaciones sobre la presunta corrupción que asola al PSOE y al entorno familiar del dirigente socialista.
Sánchez, en caso de mentir durante su comparecencia en la Cámara Alta, se enfrentaría incluso a una pena de prisión.
Sánchez tendrá que comparecer por petición del PP, que cuenta con mayoría absoluta en el Senado y que impulsó esta comisión con el fin de investigar los casos de corrupción que afectan al PSOE y al Ejecutivo Central.
Este sábado, el líder de la formación, Alberto Núñez Feijóo, ha defendido que el presidente del Gobierno «no podrá huir eternamente» de su responsabilidad y tendrá que dar explicaciones sobre la presunta corrupción que asola a los socialistas.
«Si miente, incurrirá en un delito; y si dice la verdad, también tendrá que asumir las consecuencias», ha remarcado Feijóo durante un mitin del PP celebrado en Aragón.

«Ante esta advertencia, Sánchez tiene tres opciones: decir la verdad, mentir o ponerse a la defensiva y no responder.
Le digo que escoja bien entre las tres, porque no va a huir eternamente.
Hay que pagar lo que has hecho, y tendrás que irte; si miente, tendrá que ir al juzgado y si dice la verdad, también», ha apostillado el líder de los populares.
Y es que Pedro Sánchez podría cometer un delito en caso de que mintiese durante su declaración en la comisión de investigación del Senado.
Así lo establece el artículo 502.3 del Código Penal, el que alude a la obligación de decir la verdad: «El que convocado ante una comisión parlamentaria de investigación faltare a la verdad en su testimonio será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año o multa de 12 a 24 meses».
Además, Sánchez también podría incurrir en un delito de desobediencia y sería inhabilitado en caso de que optase por no acudir a declarar a la Cámara Alta el próximo 30 de octubre, extremo que ha descartado.
El artículo 502.1 del Código Penal especifica que quienes «dejaren de comparecer ante una Comisión de investigación de las Cortes Generales (…) serán castigados como reos del delito de desobediencia.
Si el reo fuera autoridad o funcionario público, se le impondrá además la pena de suspensión de empleo o cargo público por tiempo de seis meses a dos años».
La Fiscalía, al rescate de Cerdán.
Santos Cerdán, el que fuera secretario de Organización del PSOE y hombre de confianza de Sánchez, acudió a declarar a la comisión de investigación del Senado en abril de 2024.
El titular del juzgado de instrucción número 14 de Madrid admitió a trámite el pasado 20 de octubre una querella interpuesta por la asociación provida Hazte Oír contra el exdirigente socialista por un presunto delito de falso testimonio durante su comparecencia.
Sin embargo, la Fiscalía emitió un escrito posteriormente asegurando que no existía dicho delito puesto que se hubiese producido con «alteraciones sustanciales de la verdad» que incidan sobre «hechos determinantes» y «no meras reticencias o inexactitudes».
El Ministerio Público criticó que se establecería «un deber penal de veracidad que no tiene parangón con ningún otro establecido» en la Constitución o en la ley, y sostuvo que atribuir el delito de falso testimonio en estas circunstancias «atenta contra el principio de intervención mínima del derecho penal».
News
El caso judicial que involucra al hermano de Pedro Sánchez ha estallado como una auténtica bomba mediática tras la sorprendente omisión de la declaración de un testigo clave por parte de la jueza. Los pasillos de la Audiencia hierven de rumores, mientras voces cercanas al proceso hablan de “una farsa cuidadosamente construida” que podría desmoronarse en cualquier momento. Las dudas sobre la imparcialidad del juicio crecen a medida que emergen detalles inéditos, generando un terremoto político que sacude los cimientos del PSOE y del PP por igual. Lo que parecía un procedimiento más se ha convertido en un episodio digno de thriller judicial, con intereses cruzados, silencios sospechosos y una opinión pública que exige explicaciones urgentes. Nadie, ni siquiera dentro del Gobierno, puede escapar ya de la pregunta que flota en el aire: ¿qué está intentando ocultarse realmente detrás de este silencio judicial?
BOMBA JUICIO HERMANO SÁNCHEZ “JUEZA OMITE DECLARACIÓN TESTIGO CLAVE” DESMONTAN FARSA JUICIO DEL PP. Juicio al hermano de Sánchez y Miguel Ángel Gallardo: ¿Corrupción en Extremadura o caza de brujas política?. La política…
Así se presentó Carlos Mazón en Les Corts, listo para afrontar una prueba política que pocos se atreverían a realizar con tanta serenidad. Dos discursos cronometrados con precisión y la clara orden de “decir la verdad” crearon una atmósfera tensa, donde la presión se palpaba en cada respiro. Los murmullos en los pasillos, las miradas cruzadas y los suspiros contenidos parecían presagiar un debate que traspasaba los límites del protocolo. Con calma y palabras precisas, Mazón ejecutó sus movimientos como un estratega consciente de que una sola palabra equivocada podría cambiar el rumbo de su presidencia. Mientras el reloj avanzaba, el público solo podía preguntarse: ¿qué se iba a revelar?
Así será la comparecencia de Mazón en Les Corts: dos turnos con límite de tiempo y la “obligación de decir la verdad”. El jefe del Consell en funciones declara en la tarde de este martes en la…
La polémica estalló tras las palabras de Alberto Núñez Feijóo dirigidas a la presidenta de Melilla, que muchos calificaron de abiertamente sexistas. El comentario, pronunciado en un contexto político ya de por sí tenso, provocó de inmediato una ola de críticas desde todos los frentes: partidos de la oposición, colectivos feministas y voces públicas que denunciaron el machismo implícito en sus declaraciones. En las redes sociales, la indignación se extendió como un incendio, poniendo en entredicho no solo la ética del líder del PP, sino también una cultura política que parece tolerar este tipo de ataques. Mientras algunos defienden que se trató de un lapsus sin mala intención, otros sostienen que revela un patrón reiterado de menosprecio hacia las mujeres en la vida política española. La presidenta de Melilla, por su parte, ha optado por el silencio, una postura que muchos interpretan como estratégica, pero que no ha logrado enfriar el debate ni aliviar la presión mediática sobre Feijóo. La pregunta que ahora se hacen los medios es si estas palabras tendrán consecuencias reales o si se convertirán en otro escándalo pronto olvidado.
Indignación por el comentario machista de Feijóo al presidente de Melilla: “¿Se puede ser más rancio?”. Las redes estallan tras la intervención del líder de la oposición. El presidente del…
Madrid ya no castiga a los mentirosos, los celebra. Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso, admitió abiertamente haber mentido sobre el novio de la presidenta, y aun así continúa en su cargo con total tranquilidad. El Partido Popular no lo desmintió; al contrario, lo justificó con una frase que se ha convertido en símbolo de una época. Pero lo más inquietante no es la mentira en sí, sino la indiferencia colectiva que la rodea. Los medios, los jueces y una parte de la ciudadanía permanecen en silencio ante una representación en la que la verdad ha perdido todo valor. Madrid se ha convertido en un laboratorio donde la política transforma lo impensable en realidad: convierte la mentira en virtud y la ética en un recuerdo difuso.
El poder miente, la sociedad aplaude: el caso Miguel Ángel Rodríguez y la normalización del engaño . Miguel Ángel Rodríguez y el triunfo de la mentira: cuando el poder miente y la sociedad aplaude….
La tormenta política que rodea a Carlos Mazón acaba de alcanzar un nuevo nivel tras las palabras demoledoras de El Gran Wyoming, quien, con una sinceridad brutal, sentenció: “Me da igual que Mazón dimita.” Lo dijo sin filtros, sin miedo y con una lucidez que pocos se atreven a mostrar en un país acostumbrado a aplaudir la corrupción con traje y sonrisa. La dimisión del presidente valenciano, lejos de cerrar el escándalo, lo ha multiplicado, destapando un sistema donde el poder se recicla pero la vergüenza desaparece. En el centro de todo, el caso Ventorro sigue latiendo como una herida abierta, entre documentos filtrados, acusaciones cruzadas y un silencio que pesa más que cualquier culpa. Nadie esperaba que una simple frase televisiva desencadenara un terremoto moral en toda España, pero lo que Wyoming ha dicho ha encendido una chispa que ya nadie puede apagar.
Wyoming y la corrupción moral: cuando da igual quién dimita. En la España de 2025, la política parece haberse convertido en un escenario donde el gesto de dimitir ya no significa nada y…
Antonio Maestre ha vuelto a encender el debate político con una frase que resonó en todos los platós y que aludía al estado de salud de Isabel Díaz Ayuso. Sus palabras, lanzadas con ironía y filo, desataron una tormenta en las redes sociales y una fuerte oleada de reacciones dentro del PP de Madrid. Mientras algunos lo acusan de oportunista, muchos otros aplauden lo que consideran “una verdad incómoda” que pocos se atreven a decir. Lo cierto es que su declaración ha tocado una fibra muy sensible en un momento en que el sistema sanitario público madrileño está bajo seria sospecha.
Antonio Maestre, categórico con la indisposición de Ayuso: “Qué lujo de Sanidad Pública tienen algunas”. El periodista critica la atención inmediata por una gastroenteritis mientras miles de madrileños sufren largas esperas en la sanidad pública. …
End of content
No more pages to load