Los 37 minutos de Mazón ‘apagado y fuera de cobertura’: de la cuenta al parking, el coche oficial, los escoltas o las cámaras borradas.
Pese a cumplirse el primer aniversario de la DANA, el paradero de Carlos Mazón en la tarde de aquel 29 de octubre sigue plagado de incógnitas.

Carlos Mazón en Les Corts.
365 días han pasado desde que la terrible DANA arrasara múltiples localidades de Valencia, llevándose consigo la vida de 229 personas. 365 días en los que los valencianos aún no han podido conocer la verdad en lo que respecta a la gestión política que se llevó a cabo.
Y, también, 365 días en los que Carlos Mazón ha proporcionado muchas versiones y, por lo que se va demostrando, ninguna verdad.
El último relato sitúa al president de la Generalitat con Maribel Vilaplana en el parking de El Ventorro a la salida de su comida, y no camino al Palau como él aseguró semanas antes.
Las dudas se van acumulando y las preguntas no cesan. En las últimas horas, hay una qué cobra fuerza: ¿Qué hizo el popular en los 37 minutos que estuvo ‘apagado y fuera de cobertura’ tras despedirse, supuestamente, de Vilaplana?
Capítulo 1: La cuenta.
Aquel 29 de octubre, Mazón se reunió en el restaurante El Ventorro con Maribel Vilaplana, a la que planteó la presidencia de À Punt. Las incógnitas en torno a aquella comida comenzaron desde que se conoció su existencia.
Cabe recordar que, en un primer momento, el equipo del popular se refirió a ella como un “almuerzo privado” y, posteriormente, se corrigió asegurando que era un “almuerzo de trabajo”. Pero todavía había cabida para una nueva narrativa.
Los socialistas en Les Corts solicitaron al parlamento autonómico la factura con los “gastos del almuerzo de trabajo del pasado 29 de octubre de 2024” y, a través de una respuesta parlamentaria, el Consell sostenía que el almuerzo “no ha tenido entrada ni ha sido satisfecha con los presupuestos de la Generalitat” porque Mazón asistió en calidad de presidente del Partido Popular de la Comunitat Valenciana.
El máximo responsable de la secretaría de Relaciones Institucionales y Transparencia, Santiago Lumbreras, mantenía que “las comidas o cenas que el president de la Generalitat son en su condición de presidente del Partido Popular de la Comunidad Valenciana e íntimamente sufragadas por su formación política”.
Capítulo 2: El Parking.
En una de sus últimas entrevistas, en Las Provincias, el titular del Ejecutivo valenciano aseguró que se despidió de Vilaplana a las puertas de El Ventorro para poner rumbo, a pie, al Palau de la Generalitat: “Pues lo que siempre he dicho se lo vuelvo a decir.
De la calle Bonaire se pasa a la calle de la Paz, de ahí a la plaza de la Reina, se cruza la calle Miguelete, luego se llega a la Plaza de la Virgen, a la calle Caballeros y al Palau”, recreaba, trazando un trayecto de doce minutos.
Sin embargo, el pasado domingo, 26 de octubre, una nueva versión, proporcionada por el diario Levante, desmentía esta ruta.
Carlos Mazón acompañó a la periodista al aparcamiento en el que se encontraba su coche, ubicado en la Glorieta-Paz.
Por lo tanto, y tal y como se puede apreciar a la perfección si se trazan ambos trayectos, el político tuvo que ir en dirección opuesta al Palau de la Generalitat.
ElPlural.com se ha puesto en contacto con fuentes del entorno de Vilaplana, que han confirmado que el presidente autonómico acompañó a la periodista hasta el mencionado parking, aunque no lo mencionó en su carta.
“No se intentó ocultar ni omitir, se consideró intrascendente porque el parking está a dos minutos”, cuentan.
Tras esta nueva información continúan abriéndose más teorías.
Hasta la fecha, Mazón afirma que llegó al CECOPI a las 20:28 horas, por lo que, si dejó a Vilaplana en su coche antes de las 19:00 horas, ¿qué hizo en todo ese tiempo? Recientemente, un nuevo testigo, que “se cruzó con el president de la Generalitat en la calle Caballeros”, ha asegurado a elDiario.es que el valenciano entró al Palau a las 19:55 horas “ya cambiado de ropa”, antes de poner rumbo a L’Eliana.
Capítulo 3: Las llamadas y el apagón comunicativo.
La periodista, en la que carta que emitió en septiembre -y que se ha convertido en su único testimonio público-, fija su llegada al restaurante “pasadas las 15:00 horas”.
A su vez, asegura que lo abandonaron “entre las 18:30 horas y las 18:45 horas”: “El presidente empezó a recibir llamadas que interrumpieron nuestra conversación de manera continuada.
Yo seguí en el restaurante, completamente ajena a esas comunicaciones: no pregunté, no participé, ni conocí en ningún momento su contenido, y el presidente tampoco me trasladó ninguna inquietud al respecto”.
En el registro aportado por el Consell a la comisión de investigación en Les Corts figuran las llamadas que Mazón realizó y recibió entre las 17:37 y las 22:37 horas, un total de 26.
En concreto, en el lapso de tiempo en el que ambos estuvieron juntos en El Ventorro, ocho.
La primera llamada llegó a las 17:37 horas y llegó por parte de la entonces Consellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, quien volvería a hablar con Mazón a las 18:16 horas, las 18:25 horas y las 18:30 horas.
Por otro lado, el presidente de la Diputación de Valencia, Vicente Mompó, les interrumpió a las 17:46 horas, las 18:25 horas y las 18:27 horas.
Además, a las 18:28 horas, el alcalde de Cullera, Jordi Mayor, también habló con Mazón.
Frente a este volumen de llamadas es llamativo el apagón comunicativo que sufrió Mazón. 37 minutos ‘apagado y fuera de cobertura’ entre las 18:57 horas, cuando se produce una llamada al síndic del Grupo Popular, Juanfran Pérez Llorca, y las 19:34 horas, cuando mantiene una conversación con el secretario autonómico de Infraestructuras y Transportes.
Período de tiempo en el que, presuntamente, ya se había despedido de Vilaplana.
Capítulo 4: El coche oficial.
En el intento por reconstruir qué hizo Carlos Mazón en la tarde del 29 de octubre, el trayecto que realizó su coche oficial también se torna esencial.
Por ello, en el mes de febrero, el PSPV solicitó formalmente la información sobre los desplazamientos del president el día de la DANA.
Sin embargo, nuevamente obtuvieron un ‘no’ por respuesta. El Consell se limitó a entregar una hoja de dieta sin pormenorización alguna sobre dónde llevó a Mazón el día de la DANA.
En el escrito de respuesta, Santiago Lumbreras deja claro que se limitaban a proporcionar la “provincia en la cual se realizan los desplazamientos”, sin entrar en detalles sobre la cantidad de viajes ni el origen ni destino de estos, “como ha sido práctica habitual desde las pasadas legislaturas”.
Meses después, en mayo de 2025, el PSPV ponía de relieve la estrategia de opacidad sostenida desde el Consell.
Como explicaba el síndic socialista en Les Corts, José Muñoz, un documento oficial de la Conselleria de Innovación prueba que sí es posible acceder a los trayectos realizados por altos cargos del Gobierno valenciano: “Se nos ha facilitado un formulario donde se detallan los desplazamientos de un alto cargo de Innovación.
Por tanto, también deben decirnos dónde estaba Mazón mientras los valencianos se ahogaban”.
Capítulo 5: Los escoltas premiados.
En medio de la incertidumbre, y aún estando situado en el punto de mira, Mazón quería seguir jugando a la polémica. Su Gobierno otorgaba la medalla al mérito policial a los escoltas que le acompañaron a El Ventorro el día de la DANA y en los días posteriores.
Del total de las 107 distinciones, 19 fueron medallas de oro y 66 de plata.
Estas condecoraciones no suponen un incremento económico directo para los agentes, pero sí tienen peso en baremos, oposiciones y reconocimiento profesional.
Ante las críticas a su decisión, el popular cerró filas reafirmando que se trataba de una decisión “profesional e independiente”, tomada por la Unidad del Cuerpo Nacional de Policía adscrita a la Generalitat: “Dudar o querer generar polémica con una de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado me parece una injusticia que no se merecen”, se lamentaba Mazón días más tarde de conocerse la noticia.
Capítulo 6: Las cámaras borradas.
Las grabaciones del CECOPI son una de las claves en la investigación sobre qué ocurrió aquella tarde.
PSOE-PSPV y Compromís las solicitaban para conocer “qué hacía” Mazón, pero el Gobierno de la Comunidad Valenciana terminaba reconociendo que las imágenes del Palau de la Generalitat del día de la DANA habían sido destruidas.
En aquel momento alegaron que se debió a un borrado ordinario en virtud del artículo 8 de la ley orgánica 4/1997, por la que se regula la utilización de videocámaras por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en lugares públicos.
No obstante, tal y como denunció la oposición, se contempla que, pese a que las imágenes de seguridad son borradas al paso de 30 días, esta norma puede quedar suspendida.
Así, se pueden conservar ciertas imágenes, siempre que “estén relacionadas con infracciones penales o administrativas graves o muy graves en materia de seguridad pública, con una investigación policial en curso o con un procedimiento judicial o administrativo abierto”.
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