Adara Molinero llega a su límite tras el mayor temporal de ‘Supervivientes All Stars 2’: “Ha sido el fin de semana más duro de mi vida”.
Una vez más, la influencer no ha logrado mantener la calma durante la noche al ver lo extrema que era la tormenta que estaba azotando los Cayos Cochinos.

Ya lo advertía Sandra Barneda al inicio de la emisión de la gala de ‘Conexión Honduras’: “Los concursantes han pasado una de las noches más espantosas y espeluznantes de la historia de ‘Supervivientes'”.
Y no exageraba. Si bien los temporales han sido la tónica general de esta segunda edición con ‘All Stars’ por la época del año en la que las grabaciones se han llevado a cabo, lo ocurrido en las últimas horas ha sido todavía más extremo.
Se apreciaba en los cebos que el programa ha emitido al comienzo del debate dominical, donde la lluvia caía sin parar sobre la fina lona que los robinsones usan para protegerse.
Solo son cinco los que quedan en los Cayos Cochinos, tras la expulsión del chef Carlos Alba.
Como finalistas ya confirmados, Miri Pérez-Cabrero, que se alzó con el último collar de líder, y Tony Spina, que quedó fuera de la lista de nominados gracias a ella.
Los otros tres, Rubén Torres, Jessica Bueno y Adara Molinero, todavía están en peligro y podrían tener que marcharse en la semifinal.
Todo tras una intensa tormenta, en la que precisamente Adara ha vuelto a llegar a su límite.
La influencer no logra mantener la calma en mitad del temporal.
“Ahora tenemos un pequeño claro, pero lleva lloviendo toda la noche, toda la mañana.
Hemos tenido lluvia incesante y un viento intenso”, ha señalado Laura Madrueño al conectar con Barneda.
La también presentadora de ‘El tiempo’ en ‘Informativos Telecinco’ ha querido dejar claro que lo que ha ocurrido no era poca cosa, hasta el punto de que Playa Leyenda, el hogar de los concursantes, había quedado “casi inhabitable” y estaba “absolutamente destrozada”.

Playa Leyenda, destrozada tras el temporal.
Para muestra, el vídeo en el que el agua caía hasta formar enormes charcos, mientras la marea subía e iba dejando a los participantes prácticamente sin espacio para resguardarse.
Era entonces cuando Adara, fuera de sí, exclamaba un sonoro “¡esto es inhumano!”.
Cabe destacar, además, que no es la primera vez que la ganadora de ‘Gran Hermano VIP 7’ llega hasta este punto, pues en las primeras semanas de concurso también vivió una situación muy parecida que la llevó a activar el protocolo de abandono.

Adara, superada por la dureza de la tormenta.
Sea como fuere, y como también ocurrió la vez pasada, finalmente resistía.
Prueba de ello ha quedado en el momento en el que Sandra ha conectado con la playa.
Al hacerlo, a pesar de seguir los cinco allí, el desánimo era evidente. “Ha tenido que ser durísimo”, les ha dicho tratando de consolarlos.
“Sé que han sido unas 48 horas terroríficas”, ha expresado también, para después cederles la palabra a los protagonistas.
Adara reconoce haber pasado “mucho miedo y una ansiedad terrible”.
Mientras que Miri no ha podido evitar emocionarse al recordar todo lo que ocurrido en estas horas, Adara se ha mostrado algo más serena.
Eso sí, en charlar con la periodista, y a pesar de reconocerse “ahora más tranquila”, no ha dudado en subrayar que “ha sido el fin de semana más duro de mi vida”.
“He pasado mucho miedo y una ansiedad terrible”, ha continuado.
A la ‘gran hermana’ se sumaba después Rubén Torres, segundo finalista en 2023, explicando que “han sido los peores días que ha habido en todas las ediciones”.

Los ‘supervivientes’, desolados tras lo ocurrido.
Afortunadamente, esos días están a punto de terminar. Con todos ellos ya trasladados a Cayo Paloma, la última localización de su hoja de ruta antes de regresar a España, la aventura roza su final.
Sea como fuere, antes tendrá que haber otra baja. Solo cuatro pueden ser finalistas, y Rubén, Adara o Jessica siguen pendientes del televoto que decidirá su destino y se resolverá el próximo martes 28 en la gala de ‘Tierra de nadie’ con Jorge Javier Vázquez.
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